4 salchichas alemanas grandes (tipo Bratwurst o salchicha blanca de buena calidad)
1 taza de salsa de tomate (kétchup)
2 cucharaditas de curry en polvo (y un poco más para espolvorear)
1/2 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharadita de vinagre de manzana
1 cucharadita de aceite de oliva
Preparación
La salsa curry: En una olla pequeña sobre la plantilla de inducción a potencia baja, mezcle el kétchup, las dos cucharaditas de curry en polvo, el pimentón dulce y el vinagre de manzana. Cocine por 3 minutos revolviendo constantemente hasta que los sabores se integren. Retire y reserve.
Las salchichas: Coloque una sartén con el aceite de oliva en la plantilla y suba a temperatura media-alta. Cocine las salchichas enteras dándoles la vuelta hasta que la piel esté bien dorada y crujiente (unos 5-7 minutos gracias al calor inmediato de la inducción).
El servicio: Retire las salchichas, córtelas en rodajas de unos 2 centímetros de grosor y colóquelas en un plato hondo.
Bañe generosamente las rodajas con la salsa de curry caliente y termine espolvoreando un poco más de curry en polvo por encima. Sirva con palillos de madera.